• GABRIEL LEMUS GRANADOS

Jack White: Pepsi Center WTC | 9/Octubre/22


JACK WHITE PEPSI CENTER WTC
@DavidJamesSwanson

Uno de los artistas más talentosos en la historia del Rock (no lo vamos a discutir) se presentó en la Ciudad de México. Te contamos los momentos top de la emocionante noche que vivimos durante el que, sin lugar a dudas ha sido uno de los mejores conciertos del año en la capital de México…


Cat Power


Una artista excéntrica en toda la extensión de la palabra. Con su voz dotada de clase y su actuación, nos envolvió en una atmósfera profunda, suave y lúgubre (literalmente la iluminación durante su set jugó a propósito ese rol). La cantante estadounidense se mostró relajada durante su recital, bebiendo una copa de vino, una taza de té, y caminando de un punto a otro del escenario. Casi al final de su presentación, la intérprete agradeció el recibimiento del público mexicano: “Tu casa, mi casa” expresó. Su banda en vivo, formada por una baterista, un guitarrista (eléctrica) y un tecladista/guitarrista acústico lució un estilo minimalista (lo difícil es tocar fácil). El sonido NeoSoul y Folk, por momentos coqueteaba con R&B, en general podríamos considerar su música dentro del Indie Pop/Pop Alternativo, pero resalta un sello único que no nos aventuramos a etiquetar o comparar. La respuesta del público fue cariñosa, ante una vibra chill en la que nos sumergió toda la presentación.


¡El Rey Azul!


Noche de domingo, alrededor de las 21:21 horas, Jack White apareció en escena con un séquito de extraordinarios músicos: Daru Jones (baterista), Dominic John Davis (bajista) y Quincy McCrary (tecladista/sintetizadores/coros), quienes durante toda su presentación, sonarían al más puro estilo de una banda clásica de Rock & Roll/Blues, fusionando elementos del Rock Alternativo de la época moderna.


Los riffs de ‘Taking Me Back’ abrieron el campo cuántico y la energía nos encendió de inmediato, el recinto se caía entre brincos y gritos.


Same vibes con las desbordantes interpretaciones de ‘Fear Of The Down’ y la primera gran sorpresa del show: ‘Black Math’ (The White Stripes). ‘Dead Leaves and The Dirty Ground’ (TWS) fue acompañada por los coros de los fans y por un piano que no la convirtió en una versión soft totalmente, pues incluso sin las distorsiones de la guitarra, su poder se sintió.


Entonces White nos pidió un respiro para que tanto la banda como nosotros dosificáramos la energía durante todo el concierto, la encargada de suavizar las sensaciones fue la acústica ‘Love is Selfish’.


A la mitad del recital, White se detuvo para dirigirnos unas palabras, parafraseándolo: “Estoy feliz de que México no haya sido el inicio del tour… Porque después de verlos esta noche, hacen que los demás públicos parezcan… No tan buenos”.

‘Sixteen Saltines’ repuntó la calidad que hay en los álbumes solistas de este genio de nuestros días. “We’re Going to Be Friends” (TWS), fue coreada por todo el público, y dedicada por White a Cat Power.


La fiesta continuaría hasta que la banda se retiró del escenario y las luces se apagaron… Como era de esperarse, los fans coreamos la vuelta al escenario con el clásico cántico de ‘Seven Nation Army’: “Uoooh, oooh, oooh, oh” y el “Oeeé, oeeé, oeeé, oeeé… Jack White!”.


El concierto ya era maravilloso, pero lo que vino después del encore aumentó la magia...


‘Steady, As She Goes’ (The Raconteurs) desató la locura, especialmente en la parte en la que el músico estadounidense invita al público a sentarse durante un instante para después saltar y rebotar. El Garage rasposo de ‘Feel In Love With A Girl’ (TWS) transformó a la multitud que chocaba entre sí, en una sola entidad que se movía caóticamente por todo el lugar. “What’s the Trick?” estalló virtuosamente.


¿Hay otro cierre posible para un concierto de Jack White que no sea ‘Seven Nation Army’? La respuesta es obvia y contundente… Los fans nos entregamos totalmente, coreando al unísono y dejándonos llevar por el himno de White.


El genio nos llevó a través de un omnisciente viaje por su carrera (solista, The White Stripes, The Raconteurs y The Dead Weather). Riffs, solos, efectos y distorsiones emanando de cada una de sus distintas guitarras utilizadas durante una noche en la que el público estuvo a la altura, muchos brincos y rebotes, rolas coreadas y baladas emotivas. Energía viva, como nacida de una supernova azul (color de la iluminación que prevaleció durante todo el show, y claro, también en el cabello de White). La sonrisa y la mirada de los fans al terminar el conciertazo lo resumen todo. Un hombre con su guitarra, creando y compartiendo esa música llamada Rock & Roll, misma que algunos siguen asegurando que “Ya murió”… Pueden decir misa, lo único seguro es que los que dicen eso, no estuvieron en el concierto de Jack White.



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